Querido lector habitual (si es que existes) e internauta despistado (que seguro que existes):
Esto que vas a leer a continuación es un trabajo para la asignatura "La educación para la resistencia en el ciberespacio" del profesor Roberto Aparici.
Por eso se trata de una entrada bastante larga y que quizás personalmente no te interese, así que a tu criterio dejo el saber si esta información tan larga es relevante, o no, para ti.
Saludos,
Carlos
Introducción
"Crear es resistir" dice
Deleuze y
otros muchos de su generación. Crear es una forma de resistencia personal contra
la aceleración de la vida cotidiana en las sociedades industrializadas y urbanas:
Die Zeit ist in uns und wir sind in der Zeit (Kant)
Es por esto, por el tiempo, por la limitación temporal de nuestra vida y el mundo que nos rodea, que estamos obligados a seleccionar, a elegir y al drama de dejar cosas de lado. Esto no es algo nuevo, la capacidad de jerarquizar por orden de importancia las tareas siempre ha sido una cualidad humana importante, y animal también, de hecho de cualquier ser vivo sujeto al espacio y al tiempo.
Pero
una tortuga no jerarquiza de una manera
racional, tiene un sistema más efectivo para desenvolverse en su entorno: el
instinto, esto no significa que la tortuga no tome decisiones, eso seguro, pero las toma procesando la
información de un modo que nosotros dentro de nuestros parámetros humanos consideramos "no racional".
Información y spam
Información y tiempo, este es el problema original cuando nos planteamos el asunto de distinguir entre "información relevante" e "información no relevante". Lo relevante se considera de manera general: lo que interesa al individuo que recibe la información; lo no relevante es lógicamente lo contrario: lo que no interesa. El interés personal de un sujeto es, también lógicamente, subjetivo y está basado en tal cantidad de factores que es muy difícil de determinar de una manera racional. Pero el problema añadido es que no somos seres
racionales puros.
Esto mismo, que no somos seres racionales puros o ideales sino seres emocionales, es lo que motiva a los individuos a intentar influenciar a sus semejantes, si fuéramos seres totalmente e idealmente racionales no tendría sentido tratar de ejercer influencia pues las conclusiones y actos personales serían inamovibles. Pero los seres humanos no son ni mucho menos inamovibles, todo lo contrario somos seres en continuo "movimiento", en continuo devenir y bajo la influencia de la información que recibimos.
Esto que digo, y que puede sonar hasta cierto punto obvio en sí mismo, es un paradigma importante pues conlleva considerar al ser humano un ser tremendamente influenciable, hasta el caso extremo de poder decir que el ser humano no es nada por sí mismo sino un proceso con un pasado interpretable, un presente infinitamente complejo y unos posibles proyectos de futuro. Cualquier responsable de propaganda comercial en un sistema capitalista occidental sabe esto de un modo u otro: sabe de la necesidad de crear constantemente nuevas necesidades en sus semejantes para que estos consuman productos de todo tipo publicitados por él.
Las estrategias de publicidad mayoritarias actualmente consisten en un bombardeo visual y auditivo del público general: lo que normalmente consideramos anuncios.
Esto mismo puesto en el contexto de la web es lo que se denomina en inglés
"spam": bombardeo con mensajes no deseados (publicidad generalmente) por medio de Internet.
Infobasura y técnicas de desinformación
El spam puede saturar los sistemas de información electrónicos al igual que la llamada
"infobasura" satura nuestra capacidad de distinguir o jerarquizar la información según su importancia.
Al uso intencionado de la infobasura se le llama de manera muy popular
"técnicas de desinformación" y se aplican por lo general al hablar de los
"mass media" tradicionales: televisión, prensa, radio...
Estas técnicas de manipulación de la audiencia o público no son algo nuevo sino tan viejo como la comunicación misma, aunque si pueda considerarse quizás nuevo el modo sistemático de llevarlo a cabo. La época de los "mass media" ha sido la época de las "técnicas de información" y de "desinformación".
Tomado de manera radical "desinformar" o "manipular" al receptor de un mensaje es algo que hace cualquier emisor de información. Cualquiera que dice algo lo dice de una cierta forma, con una cierta intención y finalidad y en un cierto contexto, y seguramente dejará de informar sobre lo que no le interese de manera más o menos consciente y bien- o malintencionada. Pero al hablar de "técnicas de desinformación" se está hablando de todo un método sistemático de manipulación de la información por el poder, sea cual sea su signo político.
Un libro básico para entender el contexto en que se produce este acto con tintes de conjura universal es
"La société du spectacle" de Guy Debord, obra básica del situacionismo francés, que reinterpreta bajo una óptica marxista el contexto en que estamos tratando sobre estas llamadas técnicas de desinformación de los medios de masas tradicionales de la sociedad contemporánea.
Pero el contexto de los medios de comunicación ha cambiado desde los años noventa. Esto no significa que los conceptos de información, infobasura o desinformación tengan menor o mayor validez que antes, sencillamente significa que el contexto ha cambiado y es necesaria una reinterpretación o valoración nuevas del mismo.
Sobreinformación e Internet
Internet es un
sistema complejo, es el sistema complejo por excelencia en el mundo de la comunicación electrónica: un sistema de información descentralizado del que los seres humanos forman parte en forma de lo que hoy se ha dado en llamar
"prosumers". En este sistema de información la cantidad de información que circula y que cualquier busqueda por medio de herramientas tipo Google puede producir es mayor que la que cualquier persona puede "digerir", se produce lo que todo el mundo denomina "sobreinformación". Aquí volvemos de nuevo al inicio de este texto, cuando hablábamos de los límites temporales de todo ser vivo. Aunque puede haber gente que llega a interpretar el fenómeno de
la sobreinformación en Internet como algo positivo, por lo general se interpreta como uno de los mayores problemas que ha generado la red de redes en la sociedad.
Algunas conclusiones
Hace ya mucho tiempo
hablé en este blog sobre el libro "Los bárbaros" de Alessandro Baricco. En este libro se habla entre otras cosas de las nuevas maneras de saber y aprender que Internet está imponiendo:
"...la imprenta, como la red, no es un inocente receptáculo que cobija el saber, sino una forma que modifica el saber a su propia imagen." (pg. 102, ed. Anagrama)
En el libro se habla del conocimiento en forma de "trayectoria", de surfear en vez de sumergirse, de manejar la "sobreinformación" de un modo circular y dinámico para no caer sumergido en sus profundidades y morir ahogado en un fondo sin fondo de datos.
Internet tiene sus propias herramientas, técnicas y maneras de pensar para no vivir en una constante "desinformación" causada por su misma "esencia sobreinformadora" (si es que esto se puede decir).
Estas técnicas se basan por el momento en dos cosas básicas: la suscripción vía RSS a las fuentes en Internet tipo blogs o diarios, y el etiquetado social tipo páginas como
Del.icio.us
En esencia podríamos citar la tan citada idea de creación de
"espacios personales de aprendizaje" online como único modo de supervivencia en el mar de la red.
Bibliografía, videografía y webgrafía
La société du spectacle, Guy Debord, edición online
Alessandro Baricco, Los bárbaros, Editorial Anagrama, 2008, Madrid
Técnicas de desinformación. Manual para la lectura crítica de la prensa, edición online
Hartmut Rosa, Beschleunigung, Suhrkamp Verlag, 2005, Frankfurt
Lo positivo de la sobreinformación: patrones y publicidad subliminal. Blog de Dolors Reig.
Vídeo documental: El abecedario de Gilles Deleuze
Video "Prometeus : El futuro"
Vídeo entrevista de Eduard Punset con el neurocientífico Antonio Damasio para el programa Redes de TVE.
Vídeo entrevista con el profesor alemán Kruse sobre el tema de la complejidad e Internet.
Presentación de Stephen Downes sobre el tema "Conectivismo y espacios personales de aprendizaje"